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Monthly Archives: diciembre 2008

periodistadigital

Uso del whois, conocimiento del hipertexto periodístico y sus géneros o seguir el buzz, son algunos de los elementos de los que se vale el periodista digital del siglo XXI. El profesional de la información en red no es aquel que se limita a crear páginas con blogger o wordpress para hablar de sus propias experiencias e informaciones, sino el que atiende a los intereses de la audiencia. No todas las noticias son relevantes, por eso se tiene el suficiente criterio para discernir lo relevante de lo que no lo es.

Saber escribir es lo que diferencia a un periodista de un holograma digital, por tanto es una de sus principales bazas. La recogida de información, análisis y difusión se complementa con sus conocimientos acerca de los lenguajes de programación y comunicación viral. Se ha transformado en un productor de noticias, atrás queda el intermediario que se dedica exclusivamente a mostrar la realidad tal cual es o su propia versión. Por tanto sabe buscar los nichos inhóspitos y experimentar con ellos.

Nuevas manos deben aportar a la red ideas frescas y alrededor construir comunidades que se interesen por ellas. El periodista digital se renueva porque la innovación es constante, y si no lo hace es consciente de que otro joven emprendedor en unos días le quita el puesto. Es relevante el uso de los recursos audiovisuales, videos, podcast, y todos los instrumentos que sean necesarios para facilitar un óptimo flujo de comunicación.

El periodista debe ser un guía de la información que hay ahí fuera y eso supone valorar, puntuar a la gente y no infravalorarla“, así lo expresa el periodista Dan Gillmor en una entrevista para “La Vanguardia”. Esto hace pensar que no se debe de dar de lado a los ciudadanos que puedan obtener datos de interés, sino que se deben de encauzar. La competencia asumida es la encargada de orientar a una audiencia, que a través de sus pdas e iphones están conectados permanentemente. Por tanto un periodista digital debe serlo 24 horas.

En el Concreso UcamMediaLab, celebrado el pasado 11 y 12 de diciembre, Chiqui de la Fuente aporta una serie de recomendaciones para ser un buen informador en la red…

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Caros y difíciles de encontrar en España, los libros digitales ofrecen muchas ventajas que no se obtendrían leyendo los libros desde un portátil o un iPhone. Tras leer de seguido “En busca del tiempo perdido“, de Marcel Proust, en una pantalla TFT, uno acaba sangrando por las cuencas oculares, como mínimo. Los libros digitales, como iLiad o Kindle, utilizan una tecnología conocida como “tinta digital”, que no cansa la vista. Consumen poca energía, lo que hace que la batería pueda tender independencia durante semanas e incluso meses. Permiten, además, añadir notas al margen, subrayar y colocar marcadores.

No se trata de un producto que le deba interesar a cualquier persona. Aunque sea un gadget de última tecnología y además difícil de conseguir, no se le sacará toda su utilidad si nuestra aspiración es simplemente “estar a la última”. Para que sea una compra rentable hace falta que nos guste leer mucho, y lo hagamos habitualmente.

Si los libros han empezado a adueñarse de nuestras habitaciones y amenazan con expulsarnos de ellas, o si tenemos que acarrearlos en mochilas más grandes que nuestras propias cabezas, es posible que este aparato nos sea de gran utilidad.

¿Dónde comprarlo?

Es bastante difícil encontrar este aparato en España. La forma más fácil de adquirirlo sería hacer un viaje un viaje a Estados Unidos o encargárselo a alguien que vaya allí. Aún se podría encontrar en algunos pequeños comercios o grandes superficies en nuestro país donde se vende, pero posiblemente podríamos contarlos con los dedos de la mano.

La alternativa más práctica es adquirirlo mediante compra por Internet. De las diferentes opciones, Apolo XXI es la que ofrece una mayor variedad, aunque a la hora de elegir nuestro modelo, deberíamos tener en cuenta varias de sus especificaciones. Por ejemplo, habrá que fijarse en el tamaño de la pantalla, en la duración de la batería y, sobre todo, en los formatos que admite.

Existe una amplia variedad de lugares en los que podemos descargar libros gratuitos. Existen portales como El Proyecto Gutenberg, Cervantes Virtual o incluso Google Books, donde podemos descargarlos. Si queremos libros más actuales y novedosos, será difícil encontrarlos en estos portales, aunque podemos recurrir a Amazon para comprarlos.

Abajo, una pequeña revisión (en inglés) de uno de estos libros electrónicos, el Kindle:

Enlaces relacionados:
Guía para comprar un libro electrónico, en Soitu.es